SER SOLIDARIO

Por Juan Pablo Álvarez

Ser solidario
El mundo se ha hecho pequeño sin embargo a una parte de los habitantes que vivimos en los países que denominamos como desarrollados o del primer mundo nos separan abismos de personas que habitan en otras partes de este nuestro mundo global que venimos a denominar tercermundista. Una parte de las personas de este mundo disfrutamos de los adelantos de la ciencia, la medicina, tecnología etc., y en la otra parte están los excluidos ignorados y dejados a su suerte.
Existen diferentes modelos éticos pero independientemente de las características de cada modelo ético, es necesario que el ser humano todos ellos consideren primeramente, la importancia que tiene de ser persona y que como tal merece respeto y dignidad, la cual debe ser respetada por la persona misma y las demás personas, no importando la raza, religión, condición socioeconómica, ni intelectual, solo considerar que somos personas y que vivimos en un mundo construido por personas y como tales merecemos respeto y tolerancia; tomando en cuenta estos valores entonces el ser humano se encaminará a una ética personal social, necesaria en cualquier sociedad y época para vivir con más armonía.
Desde que el mundo es mundo los valores para la humanidad siempre han existido aunque para darles criterio van variando a través del tiempo. Han existido las más diversas posturas respecto a la naturaleza del valor, pues mientras unos lo cosifican hasta asignarle una entidad si no material si psíquica, otros lo convierten en una pura proyección desiderativa (expresar deseo, solicitud o súplica de manera indirecta del sujeto concreto), sin más entidad axiológica (axiología es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos).
En el mundo de hoy estamos y propiciamos un hedonismo vulgar. Hoy día estamos en el tiempo del “YO” en lo que denominamos el primer mundo, su lema es gana dinero como sea y a costa de quien sea, su libertad “hacer la mía sin respetar los derechos del otro”, solo entienden “su verdad y sus derechos”, “esto no me concierne”, “se sienten aislados incomprendidos”, “no comprenden lo que está pasando”, “tú eres la persona más importante para ti mismo”, “todo tiene que lograrse ahora” ,“ya”, “el futuro lo ve lejano”, “no da importancia al otro ni a su esfuerzo”, “es hedonista”.
Los criterios de valoración son amplios aunque en este mundo contemporáneo, han olvidado algunos de los que permiten al humano realizarse de alguna manera y de mejoramiento de la especie. Como son: Amistad, Respeto, Tolerancia, Responsabilidad, Honradez, Dignidad, Honestidad, Amor, Solidaridad.
Cada persona tiene su propio orden de valores dependiendo de lo que quiera hacer en su vida aunque no debiera dejar de lado uno de los más olvidados que es el de la solidaridad.Tomemos entre todos y lo concretemos en uno mismo en este valor verdadero de campo universal y nos concienciemos y resolvamos aunque sea de una manera mínima, entonces estaremos ayudando a que el ser humano se encamine a una ética personal social, necesaria en cualquier sociedad y época, y estaremos haciendo un mundo más justo.
La solidaridad aun contemplándola como egoísmo propio produce un comportamiento que beneficia tanto a quien lo ejercita como a quienes lo reciben ya que es un valor universal que une a las personas. Es un valor que ni tú ni yo lo creamos sino que lo descubrimos no solo de una forma racional sino también estimativa (que sirve para valorar).
Los valores están unidos a las personas.
Cuando tú eres solidario te sentirás más feliz porque la felicidad es la consecuencia normal de un funcionamiento correcto del ser humano.
Las personas están hechas para ser felices.
Siempre has querido ayudar a los demás, más esa decisión ha quedado postergada, hoy mismo puedes hacerlo.

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