Del éxito al fracaso solo hay un paso

DEL ÉXITO AL FRACASO SOLO HAY UN PASO O EL MISTERIO DE LAS REGLAS DE ORO

Por Juan Pablo Álvarez

Misterio se define como algo muy difícil de entender, algo extraño e inexplicable de comprender o descubrir por lo oculto que está o por pertenecer a algún arcano. Los misterios y su resolución es una parte importante del atractivo que desprenden ciertas disciplinas y ciencias, entre ellas el llevar al éxito una empresa.
Las persona que lleva a una empresa al éxito , no es una especie de astrólogo o adivino, que practica magia, hechicería o brujería como alguien que ha desentrañado un misterio y que ningún otro mortal puede hacerlo, pero realmente ¿es un misterio? o simplemente lo debemos acotar en la categoría de simples incógnitas.
Quedémonos con lo segundo, simplemente es una persona que ha ido acotando incógnitas y aplicándolas a su negocio o empresa. Yo las denomino “reglas de Oro” que a lo largo de mis post les iré exponiendo para que a usted le ayuden a caminar hacia el éxito en su empresa.
Si usted es propietario de un pequeño negocio, empresa, producto, servicio o tal vez no lo es pero quiere serlo debe saber que las pequeñas cosas realizadas de forma eficiente, eficaz y que marquen una diferenciación, tienen un gran impacto sobre el mundo si usted las comunica.
Hay “Reglas de Oro” y hay que conocerlas, aunque usted es muy dueño de no tenerlas en cuenta. Esa será su decisión su libre albedrio. El camino no está marcado ya que existe un cierto componente incierto.
“Regla de Oro” Si usted, va a hacer, lo mismo, que hace su competencia, empiece a pensar en diferenciarse en algo, hasta que llegue a conseguirlo, quieto parado, si no, tiene grandes probabilidades de no llegar al éxito.
No crea que las grandes innovaciones tecnológicas son siempre el factor clave de éxito de un producto o servicio, sino más bien los pequeños detalles ya sean tecnológicos como de otra índole que el consumidor pueda percibir. Hasta a las empresas multinacionales ofrecer “lo nunca visto” con sus grandes recursos económicos, técnicos y humanos de primer nivel, a pesar de eso, a nivel tecnológico estas empresas ya les resulta dificilísimo destacar con innovaciones grandes.
Reglas de Oro que aplico para mí y las he ido aplicando en el periplo de mi vida profesional, en la dirección, gerencial, de mis propios negocios y como asesor en la empresa mediana y pequeña. Un empresario amigo mío Luis me dice, que a pesar de las diferentes crisis económicas que estamos sufriendo en este país, “seguimos siendo unos supervivientes”. Espero que estas “Reglas de Oro” que como un pequeño flash, iluminen su camino empresarial hacia el éxito, y le haga ver y comprender por qué tantas personas no terminan obteniendo lo que desean o esperan de las empresas o negocios de su propiedad.
Mi deseo es, que si usted es una persona que no tiene ningún tipo de conocimiento al respecto, vaya leyendo mis posts y de una forma sencilla ,asimile poco a poco esos conocimientos que le ayuden a lograr el éxito en la aventura de ser empresario con éxito.
Antes de empezar una empresa o negocio debe exprimir sus meninges hasta conseguir lo siguiente:
“Regla de Oro” Trate de ser primero en algo o como mínimo que desde el punto de vista del consumidor si lo sea. No siga el proyecto hasta que lo haya conseguido.
Ser el primero significa ser percibido por el consumidor, esto es muy importante, y además lo considere como tal. Esto no es lo mismo que ser el primero en el mercado. Usted puede lanzar su producto al mercado, sin embargo, los posibles consumidores no conocerlo.
“Regla de Oro” Aprenda a utilizar la comunicación es su seguro de vida para su empresa.
Debe comunicar al consumidor que es el primero de todos, para que el consumidor lo reconozca en su mente como el primero y de esa forma quede fijado en su cerebro. Porque si no lo hace, llegará otra empresa competidora que se apropiara de su esfuerzo, ya sea tecnológico o de otras categorías y mediante una estrategia de comunicación, hará que el público consumidor lo fije en su cerebro a este segundo como primero, y de poco le servirá ser el primero en realidad.
Es una estrategia poderosa y económica cuando la hacemos por las razones correctas y con objetivos adecuados. No la confunda con la publicidad, son dos herramientas distintas. Quien no se da a conocer, no existe.
“Regla de Oro” Del dicho al hecho hay un trecho.
Hay un refrán que dice: En ocasiones, existe mucha distancia entre lo que uno dice y lo que hace, por lo que conviene no confiar en promesas que pueden no cumplirse.
No debemos confiar en todo lo que nos dicen pues muchas ocasiones serán exageraciones sobre todo si usted va a empezar debe tener cautela se juega usted su dinero y su salud y no es una exageración.
Un amigo mío empresario de años lo visité en el hospital, había superado un infarto de miocardio y en la charla que manteníamos me pregunto ¿sabes que es un infarto? No me dio tiempo a contestarle, se adelantó y sonriéndome dijo, son la cantidad de facturas que se van acumulando sobre el corazón y cuando son muchas, no soporta su peso y explota. En esa época yo era un joven ingeniero y no conocía lo que eran las vicisitudes y sobre todo de un buen empresario que había empezado de cero y sostenía a trescientas familias durante años. Una persona austera en su vida que amaba y vivía su empresa y a los que trabajaban en ella.
Es fascinante ver que cada año surgen individuos sin experiencia práctica y conocimiento crítico de esta disciplina que jamás han arriesgado su propia economía, como se sienten autorizados a sentar cátedra ante los demás, que llegan a programas populares de la televisión o medios con sus vicios típicos de una praxis profesional donde construyen afirmaciones categóricas… con cálculos aproximados, verdaderos expertos del pasado, que mañana sabrán explicarle porque las cosas que predijeron ayer sobre una empresa y que no han sucedido hoy.
Si usted es nuevo en esas lides empresariales le recomiendo asesorarse y busque a aquel profesional que lo vive o ha vivido y experimentado los avatares de una empresa donde arriesgo su propio dinero. Yo no soñaría en marchar hacia terrenos como los de la ingeniería o la neurocirugía y manifestar haber hallado la solución a problemas que desconciertan a quienes investigan en esas disciplinas, si no fuera ingeniero cosa que lo soy o neurocirujano no solo teórico sino además como es el caso de la empresa, experimentado en sus propias carnes, es decir haya arriesgado dinero en ella.
Porque conducir una empresa no responde a las matemáticas exactas donde dos más tres es siempre cinco, podemos decir más bien que son ciencia, arte y su yo, un título que no lo da la Universidad para triunfar.

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